«Tinskani»: el cortometraje que expone el lado más duro del periodismo
Junto a la productora Alejandra M. Insausti y la guionista Mayte Serna Pérez, el director Claudio V. Ventosa presentó el cortometraje Tinskani en el GIFF, donde recibió una positiva acogida por parte del público y la prensa especializada. Tras su estreno, la producción se suma a la lista de títulos nacionales que ponen el foco en el periodismo y los desafíos que enfrenta esta profesión.
Al escuchar o leer sobre la nota roja, es común asociarla con la sangre o imágenes dantescas. La idea inmediata remite al horror; sin embargo, existen horrores que nunca son retratados y que resultan aún más alarmantes que cualquier fotografía. A través del duelo de un fotoperiodista, Tinskani explora cómo esta rama del periodismo funciona como un espejo de aquello que la sociedad se ha acostumbrado a consumir: la muerte, la violencia, el dolor y la desgracia.
¿Morbo, deshumanización o insensibilidad? Esa es la reflexión que plantea el director y guionista Claudio V. Ventosa, junto con la guionista Mayte Serna Pérez y la productora Alejandra M. Insausti, invitando al espectador a cuestionar aquello que consume cotidianamente.
Tinskani (Guillermo Meneses) es un fotoperiodista que atraviesa una profunda crisis existencial tras la muerte de su mentor. Este hecho lo lleva a cuestionar el sentido de su oficio y a confrontar sus propios temores frente a la vida y la muerte.
Periodistas y fotoperiodistas que asistieron a las proyecciones del cortometraje entablaron un diálogo con el realizador para reflexionar sobre las vicisitudes de una profesión tan dolorosa para quienes la ejercen como atractiva para quienes consumen la nota roja. Asimismo, debatieron sobre el impacto que adquiere una imagen al presenciarse en directo frente a cuando se observa a través de la televisión o las redes sociales.
Otro de los aspectos destacados ha sido la propuesta visual de la directora de fotografía María Gabriella Stempell, cuya composición retrata el estado emocional del protagonista mediante la frialdad de la iluminación urbana y los tonos oscuros de su hogar. Para construir este lenguaje visual, la cineasta tomó como referencia el trabajo de fotoperiodistas como Fernando Brito, trasladando la mirada documental al lenguaje cinematográfico.
«Me quedo muy agradecido por la oportunidad de haber proyectado el cortometraje en varias ocasiones y por las múltiples selecciones que hemos recibido. También por la posibilidad de comenzar a darlo a conocer en los medios junto con todo el trabajo que hemos realizado. El recibimiento fue muy cálido, con numerosos comentarios y una audiencia muy receptiva. Creo que hubo un interés genuino por la historia y por las temáticas que aborda, y sentimos una conexión muy especial con el público. Por eso estamos profundamente agradecidos», compartió el director y guionista Claudio V. Ventosa.
«El GIFF nos dio la oportunidad de que Tinskani pudiera verse, compartirse y abrir un diálogo, y por ello estoy profundamente agradecida. Lo que más me conmovió fue que, después de las funciones, periodistas y personas cercanas al fotoperiodismo se acercaran a decirnos que el cortometraje resonaba con sus propias historias y con su manera de habitar el dolor. Ese encuentro con el público ha sido el mayor regalo que nos deja el festival y un hermoso recordatorio de por qué, como guionista, amo el cine: por su capacidad para generar comunidad. También es un reflejo del rigor de la investigación y del enorme talento y compromiso de todo el equipo que hizo posible este proyecto. Es fundamental seguir hablando de estas heridas que aún permanecen abiertas y continuar creando espacios para historias como Tinskani, que se atreven a mirar de frente aquello que, con demasiada frecuencia, permanece en silencio», expresó la guionista Mayte Serna Pérez.
«El GIFF ha sido el espacio que nos permitió no solo estrenar nuestro cortometraje, sino también reunir nuevamente a la mayoría de las personas que hicieron posible este proyecto. Por su naturaleza, Tinskani ha requerido tiempo, paciencia y mucho rigor para hacerse realidad. Poder compartir finalmente esta historia y recibir una respuesta tan positiva del público reafirma las razones por las que decidimos contarla y fortalece nuestro compromiso como cineastas», comentó la productora Alejandra M. Insausti.
Con Benuca Films como coproductora y distribuidora, Tinskani buscará continuar su recorrido por festivales nacionales e internacionales y, además, concretar un estreno comercial, aunque limitado, en diversas salas del país.

